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Arquitectura para la salud en el Ciclo de Mesas Redondas SCA- Hunter Douglas



“Arquitectura para la salud” fue la temática de la VI Edición del “Ciclo de Mesas Redondas SCA – Hunter Douglas”, que se llevó a cabo en la Sociedad Central de Arquitectos. El objetivo fue debatir el complejo desafío de la arquitectura hospitalaria, tanto a nivel nacional como regional, así como sus proyecciones. Participaron representantes de instituciones de salud y de todos los sectores de la cadena de valor, profesionales expertos de importantes estudios de arquitectura e ingeniería, empresarios constructores y del sector industrial.
El ciclo de mesas redondas organizado por la Sociedad Central de Arquitectos y la empresa Hunter Douglas tiene como objetivo generar espacios de reflexión y debate entre los principales protagonistas en diferentes temáticas de la arquitectura actual. Siguiendo esta consigna se llevó a cabo el sexto encuentro en este segundo año, bajo el eje “Arquitectura para la salud”. El evento contó con la participación de los arquitectos Carlos Lopez – Presidente de la Asociación de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria Argentina-, Liliana Font -Presidenta de Federación Internacional de Arquitectura Hospitalaria y socia del Estudio Alvarado/Font/Sartorio-, Eduardo Schmuni -Director del Centro de Investigación y Asesoramiento para el Hábitat Gerontológico (CIAHG) de la SCA-, Alberto Marjovsky -socio del Estudio Marjovsky & Urruty-, Emilio Schargrodsky –socio del Estudio Parysow-, Miguel Sartori -socio del Estudio TySA-, Luciano Monza –Socio de ArquiSalud-, Luis Goyenechea –socio del estudio español Serta Arquitectos y asociado con el Estudio Cordeyro & Asoc-, Maria Teresa Egozcue y Simonetta Pozzolo -Estudio Egozcue Vidal + Pastorino Pozzolo-, Jorge Bello -Estudio Jorge Bello, a cargo de proyecto y dirección de las obras de Swift Medical Group-,y por parte de empresas de salud Alejandra Abancens y Arturo Palmioli -del Equipo de Proyectos y obra de Hospital Italiano-. También participaron la Arq. María Mercedes Lanosa -de la empresa consultora de ingeniería CH2M Hill-, el Arq. Claudio Silva –Constructora Caputo- y el Ing. industrial Armando Chamorro –Presidente de CIH Soluciones Ambientales-, así como el periodista y arquitecto Tomás Dagnino. En representación de Hunter Douglas estuvieron presentes Pablo Caputo -Gerente de la División Productos para la Arquitectura- y la Arq. María Lambach –Gerente de Proyectos-.
El debate fue introducido por el Arq. Carlos Lopez como Presidente de la Asociación de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria Argentina: “El abordaje multidisciplinar en la salud es muy interesante y casi imprescindible por la cantidad de actores que deben trabajar en equipo para programas tan complejos como son la arquitectura e ingeniería hospitalaria. Entre los desafíos actuales del sector destaco que hay un déficit de normativas en el país a nivel municipal, provincial y nacional. Desde la AAHI tenemos una comisión que analiza los marcos normativos internacionales, pero para llegar a los políticos falta aunar fuerzas junto a asociaciones del sector. Los funcionarios suelen tener prioridades en su agenda que no son las legislaciones para los establecimientos de salud y es por ello que estamos muy retrasados en relación a otros países de la región. En el último congreso del sector, realizado en Ushuaia, tomamos tres ejes centrales: la sustentabilidad –que refleja un retraso por la gran resistencia al cambio-, la humanización y las nuevas tecnologías”.

Arq. Liliana Font: “Desde la visión de la Federación Internacional de Arquitectura Hospitalaria, coincidimos que el tema normativas debería ser denominado “recomendaciones y normativas” como sucede en los países desarrollados donde se orientan acciones de técnicos, ingenieros y arquitectos. Es decir, no se debería prohibir sino permitir el ingreso de nuevas tecnologías y soluciones. Respecto a la humanización, en el resto del mundo este eje ha tenido un mayor avance, ya que humanizar significa no sólo mejorar la luz, el color y las visuales hacia afuera del edificio, sino incluir una concepción más científica, en cuanto a los sistemas de atención de salud, que deben centrarse en el paciente y en los países latinoamericanos, y particularmente en Argentina no suele suceder. Hay que trabajar de manera multidisciplinar para establecer estos procesos”.

Arq. Simonetta Pozzolo: “Nosotros hemos trabajado en diferentes países y aquí faltan normativas básicas, y las normativas del Ministerio de Salud son muy antiguas. Por el contrario, otros países latinoamericanos son mucho más precisos que nosotros, como es el caso de Perú y Chile, que presentan modos de procedimiento más adecuados, estrictos y actualizados. Nosotros hacemos las cosas más por usos y costumbres.”

Arq. Luciano Monza: “El tema de la sustentabilidad en Argentina tiene mucho que ver con la normativa, es necesario una reglamentación que obligue a determinados parámetros de construcción sustentable, ya que si no se aplica muy marginalmente. En cuanto a la humanización, además de la elaboración de espacios para el paciente, también es necesario trabajar en los espacios para el personal, que trabaja al menos 8 horas diarias allí, vive situaciones de estrés cotidiano y requiere áreas donde sentirse mejor…y eso se va a reflejar en su rendimiento en el trabajo y en calidad de vida.”

Arq. Luis Goyenechea: “El desafío es cómo se baja del código de edificación a normativas específicas de un hospital en particular? Desde la experiencia de nuestro estudio español en países como Perú, Panamá y México, resulta sorprendente en lo que respecta a la aplicación de normativas, por ejemplo, el Instituto Mexicano de Seguros Sociales. Allí se contemplan todos los temas de acuerdo a la escala del establecimiento, y se los separa por el número de camas, habiendo 8 o 9 escalas de hospitales. Incluso aborda el tema de sostenibilidad, con recomendaciones según la situación climática”.
Sobre la sustentabilidad en la arquitectura para la salud

Arq. Emilio Schargrodsky: “Recientemente hemos terminado el proyecto y dirección de obra del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que incluyó un Laboratorio de investigación, desarrollado en base a las exigentes normativas del Max Planck Institute de Alemania. Además entre los grandes aportes de este proyecto en lo que respecta a sustentabilidad se incluyó una envolvente sustentable -con una fachada cerámica de placa y parasol, que permitió grandes ahorros de energía en climatización-, para la que trabajamos junto a Hunter Douglas y así también se implementó un sistema de tratamiento de aguas grises y captación de energía fotovoltaica, entre otras medidas”.

Arq. Alberto Marjovsky: “El tema de la sustentabilidad corre el riesgo de transformarse en un objeto de moda y marketing más que en una necesidad real, ya que no existe una política oficial en todo lo que respecta a la materia. Dado que proteger el medio ambiente requiere implementar soluciones costosas, es necesario que haya incentivos y penalidades para que ello se produzca, en el marco de normativas.”

Ing. Armando Chamorro: “Me parece importante destacar el rol del Comissioning dentro del proceso del desarrollo de un edificio para la salud, y en especial si esa obra apunta a ser certificada. Se trata de plasmar e identificar lo que pretende el cliente y verificar que se cumpla. Su función es crítica y consiste en la gestión de un proceso que se inicia en el anteproyecto y que pueda terminar en una Certificación LEED, por ejemplo. La gente de comissioning define las capacitaciones y garantías que van a requerir los equipos, qué pruebas se realizarán y la documentación final que contiene algo tan rico como los cambios del proyecto y todo tipo de mediciones.”

Arq. Mercedes Lanosa: “Las inversiones en sustentabilidad son a largo plazo, por lo que cuesta que el inversor considere ciertas cuestiones. Es por ello que nosotros trabajamos desde hace años en consultoría de ingeniería con el sistema BUILD y sistemas de aplicaciones para mediciones de la sustentabilidad, pérdidas de calor y demás. En edificios de laboratorios el tratamiento del aire tiene una alta incidencia en cuanto a gasto de energía, y debemos trabajar en conjunto con empresas de aire para economizar y mejorar los productos. En Argentina es difícil realizar un análisis de amortización, ya que es un desarrollo específico que conlleva una gran recolección de datos, pero hay resistencia desde las empresas para concretar estas acciones.”

La humanización de los espacios para la salud

Arq. Arturo Palmioli: “El Hospital Italiano considera dos roles como muy importantes, la sustentabilidad y la humanización de los espacios de salud. Trabajamos para que tanto pacientes como toda persona que ingrese al hospital pueda desenvolverse libremente, sin un tutorial. También buscamos que el edificio sea eficiente desde lo energético y que envejezca bien. La Arq. Alejandra Abancens de la misma institución, agregó: “Hay un cambio de visión muy fuerte que incluye la necesidad de capacitación, tanto en instituciones tanto públicas como privadas, y tomando lo que mejor aplique dentro de nuestras posibilidades y trabajando desde equipos multidisciplinares que buscan constantemente el consenso”.

Arq. Miguel Sartori: “Remarco dentro del tema de la humanización, la posibilidad de entender a la arquitectura hospitalaria con la perspectiva de centros de tratamiento y promoción de la salud. Además, es importante ponderar que el costo de un edificio de salud está compuesto por cuatro puntos esenciales: el edificio en sí mismo –obra civil, instalaciones, honorarios, diseño interior, equipamiento médico, etc-, la puesta en marcha, el mantenimiento y en cuarto lugar el costo operativo. Estos dos últimos aspectos permiten afirmar que construir un edificio de buena calidad es fundamental para un exitoso edificio de salud”.

Arq. Jorge Bello: “Considero que hay ser cautelosos en que los proyectos no resulten demasiado adelantados para el país, ver cuáles son los pasos de sustentabilidad que podemos dar, qué tipo de gestión de mantenimiento, etc. En cuanto a la humanización, para que se complete el ciclo iniciado por el arquitecto al desarrollar el proyecto, es necesario que quienes formen parte de la institución tengan el compromiso de aportar al proyecto y luego llevar adelante en el funcionamiento esta imprescindible priorización del paciente y de los empleados.”

Arq. Eduardo Schmuni: “Represento a la SCA en el Ministerio de Salud de la Nación y desde hace varios años estamos trabajando en estándares mínimos para residencias geriátricas. Resulta clave las condiciones para el personal, un lugar de “respiro” y descanso para sobreponerse a situaciones muy difíciles, tanto físicas como psicológicas. En los últimos años aumentó la dependencia motriz y mental, lo que requiere una enorme cantidad de personal capacitado, y hay que cuidar más a quienes cuidan”.

Calidad de materiales, costos, amortización y mantenimiento

Arq. Maria Teresa Egozcue: Al visitar clínicas de Chile me sorprendió la calidad de los materiales, tanto en fachadas exteriores como interiores, brindando un estándar de confort mucho más alto. Hay un punto muy importante que es el estándar cultural de los materiales. En un centro de salud, cuestiones como la pintura y el polvo son un inconveniente. Lamentablemente en Argentina el estándar cultural de materiales es bajo, por lo que creo que deberíamos levantar nuestros estándares constructivos con materiales que sean más simples en su mantenimiento. Considero que las empresas industriales como Hunter Douglas deben considerar estas cuestiones, escuchar y desarrollar terminaciones interiores que sean lavables. Los mayores costos son rápidamente justificables en términos de amortización en el mantenimiento edilicio”.

Arq. Maria Lambach: “Desarrollamos productos que evolucionan en base a los requerimientos de los arquitectos, no sólo de soluciones estéticas sino también apuntando al requerimiento de cero mantenimiento. Además de ofrecer productos para envolventes exteriores y sistemas de control solar, nos enfocamos en los interiores de sistemas hospitalarios. Hemos desarrollado por ejemplo, revestimientos que permiten la absorción acústica y tienen la posibilidad de montarse y desmontarse sin romper paredes, o telas especiales para lograr no sólo el control de la luz sino también la absorción del sonido. Sería bueno que en nuestro mercado de edificios para la salud se invirtiera en una mayor calidad de los productos, teniendo en cuenta su importancia y consecuencias de la baja calidad”.

Ing. Pablo Caputo: “Lamentablemente en Argentina no somos adeptos a tomar registros y estadísticas, sacando luego conclusiones. Desde el laboratorio de Hunter Douglas tenemos programas para estimar cuanto ahorran algunos tipos de parasoles, para evaluar reducción de costos en energía, y estamos hablando de un ahorro de entre 20 y 30%. Pensándolo como gobierno, es mucho más barato hoy, con la crisis energética, invertir en eficiencia. Pensamos en el envejecimiento digno de los materiales y en el mantenimiento y no siempre esto significa un costo de inversión mayor, sólo hay que animarse a pensar en materiales que no son los ortodoxos”.

Arq. Claudio Silva: “Sorprendentemente han tenido una evolución mucho más destacada las normativas para los edificios de oficinas que los de salud. En las oficinas podemos ver que hay un costo inicial mucho más alto y se considera la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente desde cada aspecto de la obra, como la demolición, la construcción, la separación de residuos, el transporte de materiales, etc. En el caso de aquellos que trabajan en salud como no hay normativas, se discuten ciertas cuestiones pero aún no se aplican. Es por ello que en las licitaciones respetamos lo que está escrito en el proyecto, en cuanto planos y pliegos pero realizamos una reingeniería y presentamos dos propuestas: la básica con lo que solicita el proyecto y la alternativa con aspectos sustentables y de mayor calidad que consideramos permitirán amortizar los costos”.

Arq. Tomás Dagnino: “La mayoría de ustedes han tenido que luchar o debatir con clientes o inversores para que no le quiten los parasoles, o le bajen la calidad de material. Yo creo que la “reingeniería” sucede en el país porque la documentación de obra es deficiente e incompleta. Cuando hablamos de normativas, con la velocidad y flexibilidad que cambian las tecnologías médicas, siempre la normativa va a quedar muy atrás de la realidad actual y lo mismo sucede con la sustentabilidad.”

A modo de conclusión

Liliana Font: “Para nosotros es interesantísima esta reunión, ya que genera una apertura importante escuchar a especialistas de distintos orígenes. Dentro del universo internacional, la federación está poniendo como número uno en la calificación de hospitales la sustentabilidad y el impacto ambiental. En ese sentido, se va a trabajar en los próximos 5 años y convergiendo en criterios junto a distintas instituciones globales así como en forma más activa desde los colegios de arquitectura y asociaciones internacionales. También es importante que el sistema sea ágil, como sucede en Inglaterra, donde cada solución que no se ajusta a las normativas es evaluada individualmente y si se presenta una idea superadora es incluida. Es muy pragmático y permite acompañar los rápidos cambios de la medicina. Respecto de la práctica profesional, es fundamental incluir visiones interdisciplinarias, como la ingeniería operativa, desde el comienzo del proyecto de un edificio de salud, para lograr las mejores soluciones.”

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