Conferencias, Debates y Mesas Redondas: Propuesta de readecuación del borde costero de Buenos Aires

El jueves 18 de agosto se realizará en la SCA, en el marco de los avances del Modelo Territorial para la Ciudad de Buenos Aires, la presentación de Propuestas de readecuación del borde costero según el nuevo mapa territorial de la Ciudad de Buenos Aires.

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Institucional: Historia de la Sociedad Central de Arquitectos

En 1880 Buenos Aires se convierte en la capital del país. Seis años después, el 18 de marzo de 1886, se crea la Sociedad Central de Arquitectos, en medio de las transformaciones urbanas del intendente Torcuato de Alvear: la demolición de la vieja Recova, de la Aduana y del primer Teatro Colón, la reforma de la Plaza y la apertura de la Avenida de Mayo, la anexión a la ciudad de las antiguas zonas de quintas de Belgrano y Flores, la multiplicación de construcciones residenciales e institucionales de gran escala, el primer barrio obrero municipal (propuesto por Juan A. Buschiazzo en 1886), la aparición de nuevos temas para la arquitectura (edificios para la educación y para la salud), a las que se suman otras impulsadas desde el orden nacional: obras ferroviarias, portuarias y tranviarias, que cambian definitivamente la fisonomía de la ciudad.

Los arquitectos traían sus títulos desde Francia, Bélgica, Alemania o Italia, (fueran argentinos o extranjeros) y los revalidaban en la Universidad de Buenos Aires. Ernesto Bunge, que había estudiado en Alemania, fue el primero en hacerlo en 1878, y solo nueve lo hicieron entre 1878 y 1900. Bunge fue también el primer presidente de la SCA. Los otros pioneros (10 en total) fueron Joaquín Belgrano,  Carlos Altgelt, Otto von Arnim, Juan Martín Burgos, Juan Antonio Buscchiazzo, Adolfo Büttner, Julio Dormal, Enrique Joostens y Fernando Moog, que firmaron el estatuto constitutivo.

El objetivo de creación de la SCA fue fundamentalmente gremial, los arquitectos necesitaban contar con un Arancel de honorarios, que se elaboró y aprobó en el mismo año de la fundación: 1886.

Otros temas de trabajo inicial fueron el arbitraje judicial, el establecimiento de relaciones laborales con propietarios, empresarios y operarios y la defensa de la propiedad intelectual del arquitecto.

Los fundadores no aspiraban a tener una sede fija; funcionaban en la casa de los socios. En 1888 alquilaron una sede en Plaza Lorea, a los dos años en Libertador 25, y luego les cedieron un lugar en la Facultad de Matemáticas. A partir de 1904, en que ocuparon la casa de Cuyo (hoy Sarmiento) 783, se mudaron diez veces hasta llegar a Montevideo 942 en 1962. En 1974 se anexó Montevideo 938, domicilio actual.

La SCA participó en las discusiones a nivel municipal para la sanción del Reglamento de Construcciones desde 1886, con participación de Bunge, Belgrano y Burgos, entre otros profesionales no pertenecientes a la SCA. En 1889 la SCA pidió al Concejo Deliberante la sanción de este Reglamento, que fue obtenida en 1891. Entre otras colaboraciones con la Municipalidad, la SCA preparó un modelo de solicitud de edificación, que fue adoptado.

La crisis de 1890 motivó la baja de práctica profesional y consecuente inactividad de la SCA entre 1891 y 1901. Así lo cuenta Christophersen en 1942, tesorero en 1891: “Los socios eran tan reacios para pagar la cuota como lo han sido siempre, y nuestro presidente Buschiazzo me aconsejó un compás de espera y la Sociedad se extinguió por unanimidad”.

Segundo período
El 19 de octubre de 1901 se funda nuevamente la entidad, con Juan A. Buschiazzo como presidente y Alejandro Christophersen como vicepresidente. En ese momento se integraron a la SCA un buen número de ingenieros. En 1902 se aprobaron nuevos estatutos y Arancel de honorarios.
El nuevo estatuto incorpora a los socios “oyentes”: estudiantes y toda persona que se interese por la arquitectura, podían asistir a la biblioteca y a conferencias.
También admite como socios transeúntes por un año extensivo a otro más los extranjeros que trabajaran en el país, después de la ley de 1906 que estableció que era necesario el título expedido pro universidades nacionales para ejercer la profesión desde el ámbito público.
En concordancia con esto, en 1906 y con poca diferencia de votos, la SCA estableció, en Asamblea de socios que solo podrían ser socios de la entidad quienes tuviesen diploma otorgado por universidad nacional (origen de la exclusión de la SCA durante décadas de los extranjeros que no revalidaron sus títulos).

La SCA participa en la reformulación del Reglamento de Construcciones, es incluida en el jurado del premio municipal de Fachadas (1902-1972), y comienza a participar activamente en los debates porteños sobre las reformas urbanas: la apertura de las avenidas diagonales, de la avenida Norte-Sur (actual 9 de Julio), de nuevos bulevares, del plan Bouvard con una trama de diagonales y numerosas modernizaciones, incluida la zona del entorno del recién construido Congreso  Un de estos proyectos monumentales, la Avenida del Centenario, recibió criticas de la SCA y fue finalmente abandonado. “La Argentina” del 1º de octubre de 1909 titulaba: “Entierro de la Avda. del Centenario”. .

Biblioteca
A partir de 1902 comenzó a funcionar la biblioteca, en un principio limitada a la lectura por parte de socios de las revistas a las que estaba suscripta la entidad, y unos pocos libros (en francés).
Hoy cuenta con 20.000 volúmenes y 15.000 revistas, y tiene un promedio de 2000 lectores por mes.

Revista de Arquitectura
En 1904 el editor de la Revista Técnica, Enrique Chanourdie, propone a la SCA agregar a su revista un suplemento de Arquitectura, si cuenta con el apoyo de la SCA. Así comienza a aparecer la revista Arquitectura, órgano de la SCA, que se reparte a sus 70 socios. Representaron a la SCA en la publicación, Le Monnier y Bartolomé Raffo.

Concursos
En 1904 se aprobó el primer reglamento de concursos de la SCA, y desde entonces
Paulatinamente los edificios notorios, públicos y privados de Buenos Aires surgieron de concursos organizados por la SCA. El primero que se realizó según el Reglamento fue el del conjunto de edificios de la Escuela Militar. En 1905 la Municipalidad abrió un concurso para edificios modernos para alquilar a familias de obreros y hombres solos, con participación de la SCA: Hospital Durand, Hospital Español, el muy polémico monumento a la Revolución de Mayo, el Hospital Centenario de Rosario.
Este fue el origen de la consolidación del sistema de concursos para la adjudicación de proyectos, con el cual la SCA acompañó el crecimiento de la ciudad, y que en las décadas siguientes no solo alcanzó a edificios singulares sino a áreas completas de la ciudad, como Puerto Madero, Retiro, Casa Amarilla, Costanera Sur, Area Mataderos, parque Colegiales, entre otros, hasta los recientes del Centro Cultural Bicentenario, la remodelación de la plaza de Mayo, los prototipos de vivienda para el
Banco Hipotecario o la Facultad de Psicología de la UBA.

Del ‘40 al ‘70
La década del 30 terminó con la participación de la SCA en los proyectos para la Ciudad Universitaria, en sus distintas localizaciones propuestas; el congreso nacional de vivienda popular, organizado por la SCA, las opiniones sobre los proyectos para Puerto Nuevo, la nueva Facultad de Derecho y para el aeropuerto de Buenos Aires.

Los 40 se iniciaron con grandes obras nacionales, el auge de la construcción con la sanción de al ley de propiedad horizontal en 1948, entre otros aspectos, y la creación por ley en 1944 del Consejo Profesional de Arquitectura, cuyo primer presidente fue el entonces presidente de la SCA., Raúl Lisarrague. De hecho, el CPAU funcionó en las sedes de la SCA (Paraguay 1535, primera casa comprada para sede de la SCA;  Carlos Pellegrini 679 y Montevideo 942 738) hasta 1980.
La SCA e estos años colaboró con los proyectos de reconstrucción de San Juan tras el terremoto de 1944, y continuó con la organización de concursos como el del Banco Nación, mientras que observaba y recomendaba la no participación en otros, como el del estadio de  River Plate.
Durante los 40 y 50 se abren delegaciones de la SCA en el interior: Mendoza, Santa Fe, Córdoba.

En 1953 ante la creación por parte del gobierno Nacional de la Confederación General de Profesionales, la acción gremial de la SCA se vio amenazada por la creación espontánea d una asociación de Arquitectos de Buenos Aires, que se arrogó su representación. La rápida acción de la SCA hizo que la Asociación no prosperara en su representatividad.

En los 60, Buenos Aires se organiza hacia el futuro con su Plan Regulador, es la década de la vivienda social desde el Estado y la SCA no está ausente del tema, que ya venía tratando desde la segunda mitad de la década del 30.
Concursos, se construyen algunos de los ganados en los 50: el centro Cívico de La pampa de Testa y Rossi, las escuelas y hosterías de Misiones de Soto y Rivarola.
Nuevos: Biblioteca Nacional, varios centros cívicos del interior, el pabellón argentino en la ciudad universitaria de Madrid (de Baliero y Carmen Córdova), varias escuelas, la feria del Sesquicentenario, planes urbanos, la consolidación del sistema de concursos para todos los temas de la arquitectura y del urbanismo.

Pasó el ‘66 que afectó a gran número de los socios de la SCA, que formaban parte del ámbito académico, y llegaron los, que encontraron a la SCA comprometida con la defensa de las ideas de libre actividad de sus socios. Durante la presidencia de Horacio Pando se suceden detenciones de profesionales: Osvaldo Bidinost y Mario Soto (1971, entonces integrante del Colegio de Jurados de la SCA). Esta detención en particular despertó acciones inmediatas: telegrama al Ministro del Interior para que tome medidas en resguardo de su integridad física y legar, se decide publicar solicitadas en La Nación y La Razón, se exige su inmediata libertad, se convoca a una asamblea general de socios para decidir las acciones a tomar; se formauna comisión organizadora por la libertad de Mario Soto; el presidente Pando se entrevista con representantes del Ministro del Interior; se conforma una comisión de libertades, para entender en el caso de Soto, integrada por el Arq. Carlos Coire entre otros socios.

Las décadas recientes: en resguardo de la libertad de ideas
Abuelas de Plaza de Mayo
Todos podían tener información, por eso las Abuelas de Plaza de Mayo entregaron a la SCA carpetas con fichas de desaparecidos (jóvenes y sus hijos), a fin de que las entidades que contasen con información pudieran aportarla. Primero fueron las Madres (entre ellas Graciela Fernández Meijide), y las Abuelas mantuvieron reuniones con directivos de la SCA desde 1978.

Presidencia de Francisco García Vázquez (‘74-‘86)
Durante la Presidencia de García Vázquez, la SCA albergó reuniones de discusión por la ley universitaria. Se recuerda una vez que, en un acto al que asistían Alfredo Bravo, Gregorio Klimovski, Augusto Conte Mac Donald, Emilio Mignone,  representantes de la UBA de distintos enfoques. GV daba el espacio para estas reuniones porque consideraba que la SCA tenía responsabilidad ineludible con los propios estudiantes de arquitectura, que padecían arbitrariedades de decretos que cercenaban la libertad, desde 1966.

Ese día, la Policía Federal intenta entrar para impedir el acto y arrestar a los oradores,; el personal de la SCA avisa a GV, quien acude inmediatamente e impide que la policía entre a la SCA, mientras los oradores salen por la ventana que da al patio posterior.

En 1977, a pedido de García Vázquez y de Marcos Grossman (secretario SCA) se funda AMSCA, la Mutual de los arquitectos, con el fin de poner la medicina al servicio de los jóvenes arquitectos. Hoy se recuerda, desde AMSCA, la figura de García Vázquez con el premio al Arquitecto Solidario que lleva su nombre.

Roca